Empieza por el tamaño real
No tiene sentido subir una fotografía de varios miles de píxeles si se va a mostrar dentro de un bloque de 800 píxeles. Redimensionar antes de publicar evita transferir datos que el visitante nunca llega a aprovechar.
Escoge el formato adecuado
JPEG suele ser apropiado para fotografías, PNG para gráficos que necesitan transparencia y SVG para iconos o ilustraciones vectoriales. Elegir el formato correcto puede reducir mucho el peso sin cambiar el aspecto de la página.
Comprime sin obsesionarte con el 100%
Una compresión moderada acostumbra a ser suficiente. El objetivo no es conseguir el archivo más pequeño posible, sino encontrar un equilibrio entre peso y calidad que no resulte visible para la mayoría de usuarios.
Incluye dimensiones y texto alternativo
Definir el ancho y el alto ayuda a reservar el espacio antes de que cargue la imagen. El atributo alt debe describir la imagen cuando aporta información y puede dejarse vacío cuando es puramente decorativa.